Domingo, 09 de octubre de 2005
Pues sí, acabo de abrir este blog con una ilusión, un propósito y utilizando un recuerdo.
La ilusión: Que mediante esta página recupere el interés por la escritura que se me perdió en algún lugar, por algún motivo, y que guste a los posibles lectores, al menos por su intención si no por su calidad u originalidad.
El propósito: Está ligado a la ilusión; no volver a perder el interés, el hábito, y no dejar atrapada una imaginación, que si no destapo, me hiere.
El recuerdo: El primer cuentillo que pongo aquí, uno que realicé en otro blog, el invierno de 2003, que me consta que algo gustó, y que me gustó a mí. Lo llamé Homenaje a Vian, debido al subidón que me dió después de leer la Espuma de los días, de Boris Vian, claro, y que hace poco una amiga me hizo recordar.
Espero que sea una buena inauguración.
Homenaje a Vian.
Se asomó Xavier a la ventana y mirando pasar los vehículos en la calle, percibió involuntariamente el parloteo de los dos gusanos que se estaban zampando los pétalos del geranio.
El gusano más largo le estaba indicando al de color verde el sitio donde ese héroe popular de Orgasman daba su primera conferencia en persona. Al ser un acto clandestino prohibido por el Ministerio de Moral y Anulación Personal y ver los gusanos que Xavier se había percatado de la situación, se escondieron tras sendas hojas. Fue imposible escuchar nada más.
Como a Xavier le había dado tiempo de memorizar el emplazamiento de la susodicha conferencia, se precipitó por las escaleras del apartamento hasta aparecer en la calle.
Era para él muy importante llegar a escuchar al gran maestro de los orgasmos femeninos. En toda su vida no había llegado a dominar la técnica y claro, estaba solo y rozando los cuarenta. Además, Orgasman nunca se había presentado en público, así que se añadía al interés por la conferencia el interés por ver al hombre –o mujer- que más orgasmos ha provocado al sexo contrario en todo el planeta.
Llamó a un taxi y resultó ser un chicloche, artefacto de ultimísima tecnología.
Eran estos unos automóviles basados en una estructura de látex natural, que ofrecían un mejor comportamiento en carretera, por su excepcional agarre y su comportamiento ante las desigualdades del terreno.
Al dar la dirección que escuchó a los gusanos al taxista, se percató que éste estaba parcialmente atrapado por la goma del asiento y que debía llevar meses ahí sin poder moverse. Suerte que conocía éstas peculiaridades y se le ocurrió llevar una bolsa con una muda, porque al salir del chicloche, la ropa que llevaba puesta se había enganchado al asiento, y la única manera de desasirse fue dejar el atuendo abandonado. Al hacerlo se percató de algunas extremidades de pasajeros menos precavidos, que habían luchado contra el material del auto para liberarse y que en el forcejeo, se habían mezclado con el látex hasta formar parte de la estructura del taxi.
Pagó al taxista no sin tener que hacer un esfuerzo para que los billetes se le despegaran de los dedos y entró al callejón sin salida donde debía estar la puerta trasera del local donde se iba a desarrollar el acontecimiento. Este local, evidentemente tenía su puerta principal cerrada, ya que daba a una calle muy transitada y hubiera sido fácilmente reconocible una reunión clandestina de una leyenda urbana como era Orgasmán.
En el callejón no había nadie, ya era la hora de la charla y debía estar todo el mundo ocupando lugar en el local, lo cual pudo comprobar Xavier cuando al acercarse a una oxidada persiana metálica oyó el murmullo de los asistentes. Subió la persiana que se quejó como lo haría alguien a quien se ha despertado a la fuerza tras una resaca y vio en la penumbra la silueta de una considerable muchedumbre. Cerró tras de sí con el mismo chirrido y avanzó en la oscuridad hasta unirse al resto de oyentes.
No podía creérselo, estar allí en aquel momento, donde recibiría los conocimientos necesarios para que ninguna mujer quisiera dejarle nunca más.
A partir de ahora sabría los entresijos del arte amatorio, convirtiéndose así en un virtuoso del amor, que, aunque no llegara jamás al nivel de Orgasman, sería suficiente para que su vida cambiase para siempre. ¡Ahora sabría qué hay que tener y hacer para triunfar con las mujeres!.
De repente el murmullo de los asistentes cesó, la intensidad de la luz aumentó en una parte de la sala donde había una raída cortina. La cortina empezó a agitarse por el movimiento de quien la quiere apartar para pasar entre las dos piezas que la formaban.
Y en ese momento apareció reptando una enorme y húmeda lengua, sin brazos ni piernas, y se acercó al púlpito con esforzados espasmos, tosió, se chasqueó toda ella y comenzó a hablar.
Por: Don Pablos | General | Comentarios (6) | Referencias (0)
Bueno, bueno, bueno, esto si que es una sorpresa. ya creía que la afición de los blogs había pasado a mejor vida para tí. Pues sí, si realmente te gusta escribir y no quieres reprimir tus ganas de soltar tus historias, neuras o lo que sea, el blog es una buena manera de pillar el hábito de escribir.
Este relato no lo había leído, me ha gustao. El final ha quedado abierto a hummm... abierto, mola. :P
Suerte con tu nueva bitácora!.
Burdon | 09-10-2005 20:19:02
Por cierto tienes que poner un enlace en la página bien visible para ir al inicio o portada del blog. Al poner la cabecera quitastes esa opción, creo.
Burdon | 09-10-2005 20:29:13
Don Pablos | 09-10-2005 20:52:56
kizz | 10-10-2005 08:54:56
Te has puesto las pilas, ¿eh?.
Me alegro, mucho, mucho...
Yo me iré poniendo al día. De momento, los enlaces están como deben: arreglados.
Muchos besos
mad | 11-10-2005 11:18:42
Uy! qué honor! vaya elenco de personalidades en el primer post! Esto sí que es empezar con buen pié.
Un beso a tod@s.
Don Pablos | 11-10-2005 11:30:07
Trapos que pongo a secar al sol.
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